Sean bienvenidos a este pequeño rincon de poesia.

Si pudiera...

Te tomaria en mis brazos tan fuertemente que tu corazón se acompasaria al mio y tu aliento humectaria mis sentidos.

Me perderia en la profundidad de tu mirada que no me importaria de ellas jamas poder escapar.

Si pudiera...

miércoles, 18 de marzo de 2009


sábado, 14 de marzo de 2009

Soledad















Abrí los ojos
y ahi estabas;
como siempre,
a un lado de
la cama.

Tus penetrantes
ojos de gata;
inexpresivos,
insensibles
fijamente me
miraban.

Quise ignorarte
como tantas veces
lo he hecho,
y mis pasoS al baño
los dirigi.

Pero tambien
ahi estabas,
a un lado del espejo
cepillando
lentamente tu cabello.

Me pegue a la pared
para poder pasar,
abri la regadera
y senti tu mano
enjabonarme la espalda.

Estando en la mesa
sin permiso alguno
diste a mi cafe el
primer sorbo, ante mi
mirar atonito.

Me dije "Que mas da",
sali rumbo al trabajo
pensando en ya no
encontrarte a mi
regreso.

El dia transcurrio
normalmente y te me
perdiste entre
maquinas y papeles,
tantas cosas en la
cabeza, que me olvide de ti.

Pero al abrir la puerta
en mi regreso,
nuevamentes estabas ahí,
sensual, insinuante...
dispuesta a no abandonarme.

Te encontre como siempre,
mirandome, esperandome,
con tus ojos de gata,
tú, mi soledad ingrata. OZZZ

viernes, 13 de marzo de 2009

Como nacio un poema.
















Domingo por la mañana, despierto más temprano de lo que quisiera, pero el dolor en mi espalda es tan molesto que prefiero abandonar la cama antes que el campanario de la iglesia repita por octava vez su agudo tañir. El cielo se encuentra nublado y el ambiente frio, nada raro en estos días en el que otoño nos hace pensar que ya es invierno, debido al calentamiento global.

¿Edgar Oceransky o Ricardo Arjona? me inclino por el primero y coloco su CD en el stereo, unos acordes lastimosos y melancólicos suenan mientras el agua caliente ya resbala por mi piel, no puedo evitar suspirar al tiempo que recuerdo tu nombre y tu imagen llega a mi mente, si tú, mi sueño mas reciente y una más de mis ilusiones perdidas, ¿por que nos gustara lastimarnos a nosotros mismos oyendo música desgarradora aún a sabiendas que el corazón se encuentra en terapia intensiva? mmm, a veces pienso que la inspiración es una puta masoquista. Salgo de la regadera y pienso que serie buen momento para empezar a despedirte de mi, el cielo nublado, los acordes melancólicos y el corazón lastimado; un buen corolario para el inicio del fin de lo que nunca empezó, pero no aquí, no en mi hogar, podría espantar a todas esas musas que aún revolotean en mi escritorio y que esperan ser plasmadas en una canción ó poema. El parque seria el lugar ideal para comenzarte a sacar de mis sueños, para liberarte de mis adentros.

Tomo aquel libro de García Márquez que aún no termino de leer, una hoja de papel y una pluma ya que la cámara de fotos se encuentra ya en mi bolsillo. Personas saliendo de la misa dominical, niños dando de comer a las palomas y deportistas preparándose para la competencia que se celebra en memoria de no se quien y con motivo de no se cuando. Nadie se da cuenta de la llegada de un kamikaze del amor que llega a intentar poner fin a una ilusión.

Enfrente de la fuente central y aun costado del grupo de aves que revolotean con las migajas de pan que los niños les dan, el lugar exacto para sentarme y empezar su recuerdo a matar. Se interpone momentáneamente el buen GABO con algunas paginas de su novela, como intentando disuadirme de mi propósito, pero ya esta decidido; hoy le comienzo a olvidar.

"Hoy comienzo a dejarte salir
De mi mundo
Aún cuando nunca quisiste entrar en el".

Es lo primero que mi pluma escribe en esa fría mañana y pienso ¿en verdad podre sacarla? Si logro colarse sin darme cuenta aprovechándose de aquella necesidad de amar que surge en toda alma a los tres años de haber entregado el corazón por última vez.

Las palomas se acercan cada vez más a donde estoy como queriendo distraerme y evitar que me convierte en criminal, pero ya mis dagas están listas, aunque me gana la curiosidad y las comienzo a retratar, ¿Por qué? No lo se, tal vez deseo tener un recuerdo noble de aquella mañana en que su recuerdo asesine.

Evoco su sonrisa y le escribo unos versos de despedida, recuerdo su mirada, si esa misma que me hipnotizo y la mando lejos en un autobús. Llego al punto del deseo; de aquel sentimiento carnal causante de la perdición de muchos hombres y le doy el mapa que lo lleve exactamente fuera de mi hábitat.

Algunos pasan a mi lado y extrañados miran las letras que llevo plasmadas, tal vez ya comienzan a sospechar que estoy destazando los recuerdos en donde tu imagen es el eje principal.

"En mi alma
puse flores e incienso;
para que con su aroma
desplacen tu perfume
de una buena vez".

Es la forma como intento dar paz a mi espíritu, aquella que llegaste a cimbrar con tu presencia, con tu caminar. ¿Cómo olvidar el calor de tu piel? Si solo con las manos te alcance a rozar, tal vez si les de hielo lo pueda lograr. ¿Y que hago con los sueños? Esos que repetidamente te sueñan, esos que constantemente te anhelan, podría desterrarlos, matarlos, ¿pero si después encuentran otro motivo, otra esperanza?, tal vez sea bueno por el momento solo censurarlos.

El sol comienza tímidamente a asomarse, ya no hay palomas por que las migajas se terminaron y los niños se dirigen a casa a desayunar, un par de ancianos se sientan a mi lado y entre ellos comentan el sermón del padre en la homilía, la competencia con motivo de no se que a terminado, el ganador se ha llevado un trozo de metal como premio y le han tomado varias fotos; mientras tanto yo sigo buscando las palabras que puedan mis sentimientos reflejar.

Siempre el corazón es el que mas terquedad presenta cuando se trata de olvidar, es el que mas trabajo cuesta convencer de que deje de sentir; le escribo unos versos y pienso en ponerle ya al poema un punto final.

El sol calienta y los ancianos se han marchado ya, tal vez también sea hora de irme, ya que mi estomago me urge que le de de comer, pero hay algo que me detiene, y no es García Márquez, ni las palomas, ni los niños y mucho menos los ancianos que ya no están, ¿y si no logro olvidarla? ¿Si todos estos versos han sido inútiles? ¿Si aún cuando he triturado su sonrisa, su mirada y caminar, la sigo viendo en mis sueños?, tal vez sea bueno darle un poco mas de tiempo al corazón para lograr su cometido, ¿Cuánto tiempo te gusta? Me pregunto, vacilo por un momento con la respuesta, pero a fin de cuentas pienso que tal vez sea bueno darle una vida entera.

"Pero espero convencerlo,
no llevo prisa,
ya que para ello...
aún me resta una vida".

El sol ya esta en todo lo alto, así que tomo al buen GABO, a las palomas atrapadas en mi cámara y al poema que decido titular TE DEJO IR y emprendo el regreso a mi casa por que ya es hora de desayunar.

Cuando muera.















Cuando muera no me llevas
flores a la tumba,
ya que no estare ahi,
estare en el brillo del
sol de cada atardecer.

Cuando muera no digas mi
nombre al viento,
ya que yo sere viento
y aunque no lo digas
lo podre oir.

Cuando muera no construyas
una casa sobre mis restos;
ya que mi morada ahora
sera el propio universo.

Cuando muera no
me extrañes por las mañanas
ya que yo sere brisa matutina
y entrare por tu ventana.

Cuando muera no
culpes al cielo, por que
en él, yo estare.

Cuando muera que tu
corazón no se detenga
porque en cada palpitar
tuyo yo seguire.

Cuando muera, mientras
tu vivas, yo vivire.

OZZ

Tal vez















Tal vez lo mejor
sea blindar el corazón,
sellarlo por el momento
para que ningun sentimiento
perturbe su razón.

Poner un candado
en su puerta,
cerrar las ventanas
para que ni un
rayo de luz desfile
por su corniza.

Enterrarlo entre
las hojas ocres
del otoño
y dejarlo ahi hasta
entrada la primavera.

Tal vez cuando
el mundo nuevamente
floresca,
diferentes las cosas
sean para él.

Tal vez asi ya no sufra,
tal vez... tal vez
asi ya no sienta.

OZZ

Una tarde de domingo.















Es domingo por la tarde, voy en el autobús rumbo a casa de mis padres, después de una larga semana de trabajo, por fin voy a verlos, a cenar en su mesa, a platicar de los pormenores de la semana, de que habitante del pueblo ha muerto, de cuanto han subido las cosas en el mercado, de quien se caso o de quien fue la fiesta del sábado por la noche, en fin, de todo aquello de lo que se habla en una reunión familiar.

El autobús va a paso lento, a vuelta de rueda diría yo para desesperación de los que tienen el tiempo contado para llegar a la cita, al compromiso o solo ya quieren llegar, pienso para mis adentros que es interesante ver que el tiempo transcurre mas lento cuando se apodera de nosotros la ansiedad que cuando la tranquilidad nos acompaña.

Aprovecho el camino para observar el atardecer a través de la ventanilla, -esa rara fascinación que me surgió hace varios años, los atardeceres- me embeleso con los tonos rojizos que invaden el firmamento, como si hubiera un incendio celestial.

Es otoño por este lado del mundo, los arboles ya comienzan a quedar desnudos, y los mas favorecidos apenas muestran un color ocre en sus copas. No se si sea patológico pero me cautiva esta estampa, nubes coloradas y arboles ocres. Y pienso, ¿en el otro mundo también habrá atardeceres así?, ¿habrá arboles que florecen en primavera y encuerados quedan en otoño?, no lo se, y tal vez solo lo sepa cuando muera, claro si es que logro llegar al cielo y no al infierno.

Una parada mas del autobús, bajan dos y suben cuatro, a mis espaldas escucho el rabiar de un pasajero que maldice al conductor por el tiempo que tarda en arrancar; mmm, si fuera lunes por la mañana yo haría lo mismo, pero hoy no, hoy estoy atrapado en la magia del crepúsculo.

El sol se ha ocultado más y ya los tonos cambiaron a grises azulados y a lo lejos se ve que una posible tormenta se esta formando. A medida que avanza el camión el paisaje va cambiando, pero no así mis cavilaciones, ¿y si estando muerto no veo mas que obscuridad? Bueno, mis ojos ya no la verán, por que mis pupilas ya habrán sido parte del desayuno, comida y cena de los gusanos y demás insectos que hayan degustado de mi ser. Pero mi alma si se dará cuenta de ello, bueno eso espero, creo que seria muy desagradable e incomodo andar ciego en el país de los muertos, ¿se imaginan? Andar topándose una y otra vez con tantas almas que deambulen por ahí.

Ya casi no veo al sol, se ha ocultado casi por completo tras los montes y ya mis amadas nubes coloradas han desaparecido del firmamento, me acerco a mi destino, y pienso que la vida no sabe a mucho si es que no disfrutamos y guardamos lo que vemos, en nuestras corneas, los suelos grises, los arboles ocres, las nubes rojizas, las tormentas azuladas, todos tienen su encanto.

Ya oscureció y el conductor prende las luces artificiales y se torna en oscuridad mi paisaje –esa oscuridad a la que espero no enfrentar en el otro mundo- y solo veo mi reflejo en el cristal, ese rostro de 33 años recién cumplidos, encuentro un par de arrugas en mi frente, y aprovecho para acomodarme el cabello y los lentes, ya que se acerca el momento de bajar.

En un último intento por ver al exterior, le hago “casita” con mis manos a mi vista para ver si logro captar el último trozo de magia del atardecer, es inútil, ya se marcho a descansar. El autobús se detiene, los pasajeros se ponen de pie, unos comienzan a bajar sus maletas, otros a despejarse del sueño que se interrumpió y todos a encontrarnos con nuestro destino, al menos el de ese día que acaba de concluir.

Espero que bajen todos, soy el ultimo en descender, pongo los pies en el suelo gris, siento frio, una tímida gota se deposita en mi frente, la lluvia azulada esta por llegar, y pienso ¿En el país de los muertos también lloverá? No lo se, lo mas seguro es que lo sepa hasta que muerto este, pero bueno, al menos por esta noche en la mesa de mis padres si se que habré de cenar.

Te quedaste en mi
















Te quedaste en
la humedad de mis labios,
ansiosos por los tuyos
volver a probar.

Tu reflejo capturado
quedo en mis pupilas,
aquellas que ansian
volverte a mirar.

Tu aroma se encuentra
preso en mi nariz,
deseosa de volverte
a oler.

Mis manos temblorosas
quedaron al tocarte,
pero quieren nuevamente
correr el riesgo de
volverte a palpar.

El corazón vuelcos da
de tan solo verte,
pero no le importa el
poder infartarse
con tal de apreciarte
nuevamente.

Mi razón ha perdido
la cordura,
pero no le teme a la
locura con tal
de perderse en lo
profundo de tu mirar.

En fin...
Mi yo entero
te ansia,
y no le importa
que ello le
pueda costar la vida.

OZZ

Estare en el brillo de cada atardecer

Estare en el brillo de cada atardecer
Nubes rojizas