Abrí los ojos
y ahi estabas;
como siempre,
a un lado de
la cama.
Tus penetrantes
ojos de gata;
inexpresivos,
insensibles
fijamente me
miraban.
Quise ignorarte
como tantas veces
lo he hecho,
y mis pasoS al baño
los dirigi.
Pero tambien
ahi estabas,
a un lado del espejo
cepillando
lentamente tu cabello.
Me pegue a la pared
para poder pasar,
abri la regadera
y senti tu mano
enjabonarme la espalda.
Estando en la mesa
sin permiso alguno
diste a mi cafe el
primer sorbo, ante mi
mirar atonito.
Me dije "Que mas da",
sali rumbo al trabajo
pensando en ya no
encontrarte a mi
regreso.
El dia transcurrio
normalmente y te me
perdiste entre
maquinas y papeles,
tantas cosas en la
cabeza, que me olvide de ti.
Pero al abrir la puerta
en mi regreso,
nuevamentes estabas ahí,
sensual, insinuante...
dispuesta a no abandonarme.
Te encontre como siempre,
mirandome, esperandome,
con tus ojos de gata,
tú, mi soledad ingrata. OZZZ
Querido amigo te paso a saludar . Y felicitarte por tu hermoso poema . Te dejo mi saludo y un beso desde Valdivia Chile.
ResponderEliminar