
Te quedaste en
la humedad de mis labios,
ansiosos por los tuyos
volver a probar.
Tu reflejo capturado
quedo en mis pupilas,
aquellas que ansian
volverte a mirar.
Tu aroma se encuentra
preso en mi nariz,
deseosa de volverte
a oler.
Mis manos temblorosas
quedaron al tocarte,
pero quieren nuevamente
correr el riesgo de
volverte a palpar.
El corazón vuelcos da
de tan solo verte,
pero no le importa el
poder infartarse
con tal de apreciarte
nuevamente.
Mi razón ha perdido
la cordura,
pero no le teme a la
locura con tal
de perderse en lo
profundo de tu mirar.
En fin...
Mi yo entero
te ansia,
y no le importa
que ello le
pueda costar la vida.
OZZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario